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martes, 29 de octubre de 2013

De la televisión y el cine a la lectura

 Para la práctica BLIJ II, he elegido el siguiente artículo de Gemma Lluch porque me gusta el cine y la televisión y, por lo general, se tiende a menospreciar esta última, aunque muchos programas le den la razón a quienes lo hacen... En este artículo he encontrado una visión más objetiva que defiende el lado positivo del mundo audiovisual, compatible con el mundo literario. En primer lugar, explica las características de la narración audiovisual y, podteriormente, hace algunas propuestas interesantes para el aula. Podéis leer el artículo pinchando en la foto de la autora.


Título: De la televisión y el cine a la lectura / Gemma Lluch Crespo
Autor: Lluch, Gemma (n.1958)
Publicación: Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2009


En “De la televisión y el cine a la lectura “, Gemma Lluch reflexiona sobre la relación entre el cine, la televisión y la literatura y sobre cómo podemos convertirlo en un recurso didáctico. Lluch afirma que la mayor parte de las relaciones intertextuales que realizan los jóvenes hoy en día son a través del cine y la televisión, por lo que es importante conocer las características del discurso televisivo. 

Respecto a la programación infantil, encontramos dibujos animados y series con protagonista humano, presentados por una persona que mantiene un diálogo con el espectador, se viste y comporta como un adolescente y, a la vez, intenta venderle un producto a través de la publicidad. La narración audiovisual se caracteriza por la repetición de la estructura narrativa, es decir, parte de una situación fija y de un número de personajes principales fijos que mueven otros secundarios, que cambian para dar la impresión de que la historia siguiente es diferente de la anterior. Esto responde a la necesidad infantil de volver a escuchar, a ver o a leer constantemente la misma historia. Los seriales y dibujos animados mantienen una estructura lineal simple que distribuye los hechos en tres escenas, las mismas de la secuencia narrativa: planteamiento, nudo y desenlace. Por otro lado, los protagonistas siempre son una pandilla de preadolescentes (chicos y chicas), y en cada capítulo se plantean diferentes tipos de problemas. El conflicto resultante es también muy prototípico, pues cada personaje representa un arquetipo con el que se identificará el espectador (la lista, el bueno, la líder…).

El cine y la televisión pueden ser un instrumento para mejorar los conocimientos de nuestros alumnos sobre la narración. Es decir, si entendemos el cine y la televisión como un lenguaje más próximo al alumnado, puede ser un medio para lograr los objetivos de la materia. Para ello, haremos referencia a las obras que forman parte de su imaginario, ya que, así, partimos de sus conocimientos previos.

En conclusión, no podemos descartar ningún elemento que nos pueda ser de utilidad dentro del aula, y mucho menos un recurso que les interese tanto como el cine o la televisión. Lo importante es seleccionar las películas o series, buscar los personajes y las tramas adecuadas y transformarlos en actividades creativas que les motive y despierte su imaginación, pues son sólo una excusa para desarrollar sus competencias y capacidades.


domingo, 20 de octubre de 2013

Gemma Lluch: “Mecanismos de adicción en la literatura juvenil comercial”
                        

El artículo que he escogido para la elaboración de la reseña es de Gemma Lluch y se encuentra en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Haz clic en la siguiente imagen para acceder al artículo. 




En este artículo de opinión se expone una serie de mecanismos y estrategias diseñadas antes, durante y después de la lectura, con el objetivo de conseguir un mayor número de ventas. Además, se utilizan diversas marcas discursivas para conseguir una lectura que produzca un placer rápido, fácil y que potencie la repetición, tal y como lo hace los medios audiovisuales como las películas.

El término de paraliteratura se definió en el congreso de Cerisy en el año 1967 y se considera como aquella literatura que contiene todos los elementos de la literatura excepto la inquietud por la significación y excepto el hecho de poner en entredicho el propio lenguaje.

Los elementos que acompañan una obra son los elementos paratextuales. En el caso de la paraliteratura, son los siguientes: presentación, cubierta con ilustraciones, títulos y otros paratextos lingüísticos restringidos y repetitivos, entre otros. Uno de los objetivos de estos elementos es anticipar al lector  los hechos que sucederán en el desarrollo de la obra. 


A continuación la autora pasa a analizar cada uno de los mecanismos que contribuyen a la adicción lectora de los adolescentes.

En cuanto al contexto comunicativo de la paraliteratura juvenil, los textos creados han de responder al placer que el adolescente siente cuando escucha la misma historia una y otra vez. El objetivo de la narración comercial es vender un producto, para ello debe buscar el agrado de una gran parte de la población, homogeneizando de este modo los mundos posibles y dejando de lado los casos que se alejan de este.

Según Gemma Lluch, la creación de una buena marca es fundamental para crear el deseo de poseer el mayor número de objetos que se comercializan. De este modo, se diseña conjuntamente la narración y el merchandising que le acompañará.

En referencia al diálogo, es el mecanismo discursivo más potente en la paraliteratura, ya que favorece la identificación del lector y agiliza el ritmo de la narración, de manera que la acción ocurre en tiempo real. La descripción en este tipo de literatura es mínima, ocupando pocas palabras a lo largo del relato.


El narrador normalmente se sitúa en tiempo pasado próximo al protagonista y en ocasiones es el mismo protagonista quien narra los hechos. Entre los mecanismos más utilizados en la narración para atraer la atención de los lectores destacamos: preguntas en voz alta, utilizadas para abrir expectativas y curiosidad en el lector; adelanta información que ya conoce pero no desvela, generando dudas en el lector; y cuenta los hechos, excluyendo los detalles, las descripciones y reflexiones que provocan una ralentización del ritmo de la narración.

En la paraliteratura se propone una estructura cerrada, de manera que los hechos se narran de manera lineal, siguiendo una ordenación cronológica. Respecto a los personajes, cabe destacar que son muy estables y planos, normalmente representan el estereotipo social de adolescente. La lectura de este tipo de literatura, se caracteriza por no presentar obstáculos, de manera que no se apuesta por ningún tipo de recurso estilístico que incida en la comprensión del texto.

En alusión a las técnicas de identificación cabe destacar que los personajes son fácilmente reconocibles, ya que se construyen a semejanza del lector.  Los escenarios imitan los de la realidad, situando la acción en una época actual. El protagonista posee la misma cosmovisión que el lector y, el diálogo reduce la distancia con el lector. En cuanto al lenguaje, se caracteriza por la utilización de un vocabulario claro y de un argot juvenil.

Por último, cabe destacar que la ideología propuesta en este tipo de literatura, se explicita a través de las palabras citadas por los personajes en un discurso directo. Generalmente, según Gemma Lluch, los argumentos que utilizan tienen que ver con los llamados lugares comunes, es decir, con aquellos valores que son aceptados por la mayoría, de manera que generará un mayor número de lectores.

Actualmente, vivimos en una sociedad muy influenciada por los medios de comunicación. Este hecho, hace que los autores de libros se planteen qué mecanismos deben utilizar para captar la atención de los adolescentes. En esta paraliteratura, no tiene cabida ni la descripción, ni el desarrollo de la personalidad de los personajes, creando de este modo personajes planos que no evolucionan en el desarrollo del relato.  El motivo que explica este hecho, lo encontramos en la necesidad de agilizar el ritmo de la narración, de manera que responda a los intereses de los adolescentes, acostumbrados al ritmo narrativo del relato audiovisual.

domingo, 13 de octubre de 2013


GEMMA LLUCH: "STAR WARS, UNA MANERA CLÁSICA DE CONTAR AVENTURAS"

El objetivo de esta práctica era hacer uso de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, centrándonos en la sección de literatura infantil y juvenil (BLIJ), y buscar recursos de investigación que estuvieran relacionados con nuestro interés didáctico. Para la elaboración de esta práctica, he escogido a Gemma Lluch, una de mis escritoras favoritas, y su artículo “Star Wars, una manera clásica de contar aventuras”. Haz clic aquí si quieres leerlo.

 


RESEÑA DEL ARTÍCULO

La autora se sirve de Star Wars, una historia que es conocida por todo el mundo, para hablarnos del mundo de la literatura infantil y juvenil. A lo largo de este artículo, Gemma Lluch realiza un análisis detallado de esta historia y la relaciona con diferentes campos, como el de la mitología, el folklore, la literatura e incluso con el ámbito religioso.

Lluch comienza el artículo afirmando que la forma de contar historias ha cambiado profundamente con el tiempo. Desde la Edad Media con la presencia de los juglares, quienes se dedicaban a entretener a la gente contando historias en plazas y castillos, se ha evolucionado de forma considerable hasta llegar a las películas de la gran pantalla que hoy todos conocemos, pasando por la radio, la televisión y también por los libros. Sin embargo, la escritora asegura que la esencia de las historias no ha cambiado tanto. Para argumentar esto, se sirve del ejemplo de algunas obras decimonónicas que se han convertido en clásicos de la LIJ e incluso muchas de ellas se han adaptado al cine actual, como ocurre con las historias del gran George Lucas. Personalmente, coincido con la opinión de Lluch. Considero que la esencia de las historias permanece intacta prácticamente desde la Antigüedad y, actualmente, lo que se hace es trasladar las temáticas de los mitos clásicos al mundo moderno, dando lugar a la narración de aventuras que resultan muy similares. En el caso de Star Wars, la figura del héroe y del villano, el tema del amor o la lucha entre el bien y el mal son algunos ejemplos que podemos identificar en muchas de las historias tradicionales de aventuras.


Seguidamente, la escritora comenta que tanto el creador de la película como el equipo que ha participado en la composición de la historia asumen muchas de las competencias que la LIJ asigna por defecto a los agentes educativos, ya que la película divulga lo que es adecuado o no para el público infantil y juvenil e incluso crea formas de pensar y de entender el bien y el mal, lo cual se expresa en la película con la fuerza y con el llamado lado oscuro. Bajo mi punto de vista, Star Wars es una historia que lleva implícitos una serie de valores como la fraternidad, la lucha, la amistad o el perdón. Para mí, todos estos valores éticos, a día de hoy, siguen significando una lucha contra la opresión y una búsqueda de la libertad individual y colectiva. Por tanto, considero que la historia en sí misma educa en valores y, en mi opinión, esto contribuye al desarrollo de la personalidad de la persona, que es uno de los objetivos de la literatura infantil y juvenil.

Asimismo, Gemma Lluch cuenta el argumento de la saga cinematográfica realizando una breve síntesis de la historia, establece una distinción entre actantes –conjunto de roles y funciones desarrolladas— y personajes –individuos de ficción que las desempeñan— y, además, analiza la función que cumplen los personajes que aparecen en la película.

          Posteriormente, la autora pasa a analizar la saga Star Wars desde el modelo que Vladimir Propp propuso para estudiar las pautas que seguían todas las narraciones tradicionales maravillosas. En este artículo, se centra exclusivamente en los hechos que acontecen a los héroes de la saga –Anakin, Amidala y Luke— para establecer y analizar las diferentes funciones que aparecen a lo largo de la historia. Asimismo, Gemma Lluch hace referencia a las principales leyes épicas de Orlik e identifica cuáles de estas están presentes en Star Wars, destacando: la claridad en la narración, la ley de la dualidad escénica, la ley de los mellizos, la ley de la caracterización por la acción, la ley de la progresión ascendente, la ley de la unicidad y, por último, la ley del contraste. Para mí, esta parte del artículo ha sido realmente interesante, puesto que nunca había oído hablar de las leyes épicas de Orlik y esta ha sido una buena oportunidad para conocerlas. De hecho, investigando por Internet, he descubierto que son nueve leyes en total y que, por tanto, Star Wars no sigue ni la ley de la repetición ni la ley de tres.


         Finalmente, Lluch comenta las relaciones que existen entre la saga y el ámbito de la literatura infantil y juvenil. La autora asegura que en la historia de Star Wars se recrean diversos temas, como los mitos griegos o los romances medievales –presentes desde las leyendas clásicas— o la eterna lucha del bien contra el mal, un tema que algunos críticos han relacionado con la religión. La escritora concluye el artículo remarcando la importancia de George Lucas dentro de la literatura actual y explicándonos cómo, a partir de elementos elegidos de diferentes culturas, inventa un nuevo referente cultural, consiguiendo que todos los espectadores se sientan identificados y, por tanto, logrando dirigirse a un mismo mercado y así generar más beneficios.

En definitiva, George Lucas es, para mí, uno de los grandes genios cinematográficos de todos los tiempos y, personalmente, considero que su figura ha servido de referente para numerosas historias de aventuras y ciencia ficción que se han creado posteriormente y que disfrutamos todos en la actualidad.