Práctica BLIJ
El objetivo de
esta práctica era hacer uso de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes,
centrándonos en la sección de literatura infantil y juvenil (BLIJ), y buscar
recursos de investigación que estuvieran relacionados con nuestro interés
didáctico. Para la elaboración de esta práctica, he escogido a Gemma Lluch, una
de mis escritoras favoritas, y su artículo “Star Wars, una manera clásica de
contar aventuras”. Haz clic aquí si quieres leerlo.

La autora se
sirve de Star Wars, una historia que es conocida por todo
el mundo, para hablarnos del mundo de la literatura infantil y juvenil. A lo
largo de este artículo, Gemma Lluch realiza un análisis detallado de esta
historia y la relaciona con diferentes campos, como el de la mitología, el
folklore, la literatura e incluso con el ámbito religioso.
Lluch comienza
el artículo afirmando que la forma de contar historias ha cambiado profundamente
con el tiempo. Desde la
Edad Media con la presencia de los juglares, quienes se
dedicaban a entretener a la gente contando historias en plazas y castillos, se ha
evolucionado de forma considerable hasta llegar a las películas de la gran
pantalla que hoy todos conocemos, pasando por la radio, la televisión y también
por los libros. Sin embargo, la escritora asegura que la esencia de las
historias no ha cambiado tanto. Para argumentar esto, se sirve del ejemplo de algunas
obras decimonónicas que se han convertido en clásicos de la LIJ e incluso muchas de ellas
se han adaptado al cine actual, como ocurre con las historias del gran George Lucas. Personalmente,
coincido con la opinión de Lluch. Considero que la esencia de las historias permanece
intacta prácticamente desde la
Antigüedad y, actualmente, lo que se hace es trasladar las temáticas
de los mitos clásicos al mundo moderno, dando lugar a la narración de aventuras que resultan muy similares. En el caso de Star Wars,
la figura del héroe y del villano, el tema del amor o la lucha entre el bien y
el mal son algunos ejemplos que podemos identificar en muchas de las historias
tradicionales de aventuras.
Seguidamente,
la escritora comenta que tanto el creador de la película como el equipo que ha
participado en la composición de la historia asumen muchas de las competencias
que la LIJ asigna
por defecto a los agentes educativos, ya que la película divulga lo que es
adecuado o no para el público infantil y juvenil e incluso crea formas de
pensar y de entender el bien y el mal, lo cual se expresa en la película con la fuerza y con el llamado lado oscuro. Bajo mi punto de vista, Star Wars es una historia que lleva implícitos una serie de valores como la
fraternidad, la lucha, la amistad o el perdón. Para mí, todos estos valores éticos,
a día de hoy, siguen significando una lucha contra la opresión y una búsqueda
de la libertad individual y colectiva. Por tanto, considero que la historia en
sí misma educa en valores y, en mi opinión, esto contribuye al desarrollo de la
personalidad de la persona, que es uno de los objetivos de la literatura
infantil y juvenil.
Asimismo, Gemma
Lluch cuenta el argumento de la saga cinematográfica realizando una breve
síntesis de la historia, establece una distinción entre actantes –conjunto de roles
y funciones desarrolladas— y personajes –individuos de ficción que las
desempeñan— y, además, analiza la función que cumplen los personajes que
aparecen en la película.
Posteriormente,
la autora pasa a analizar la saga Star
Wars desde el modelo que Vladimir Propp propuso para estudiar las pautas
que seguían todas las narraciones tradicionales maravillosas. En este artículo,
se centra exclusivamente en los hechos que acontecen a los héroes de la
saga –Anakin, Amidala y Luke— para establecer y analizar las diferentes
funciones que aparecen a lo largo de la historia. Asimismo, Gemma Lluch hace
referencia a las principales leyes épicas de Orlik e identifica cuáles de estas
están presentes en Star Wars,
destacando: la claridad en la narración, la ley de la dualidad escénica, la ley
de los mellizos, la ley de la caracterización por la acción, la ley de la
progresión ascendente, la ley de la unicidad y, por último, la ley del
contraste. Para mí, esta parte del
artículo ha sido realmente interesante, puesto que nunca había oído hablar de
las leyes épicas de Orlik y esta ha sido una buena oportunidad para conocerlas.
De hecho, investigando por Internet, he descubierto que son nueve leyes en
total y que, por tanto, Star Wars no sigue
ni la ley de la repetición ni la ley de tres.
En definitiva,
George Lucas es, para mí, uno de los grandes genios cinematográficos de todos los tiempos
y, personalmente, considero que su figura ha servido de referente para numerosas
historias de aventuras y ciencia ficción que se han creado posteriormente y que
disfrutamos todos en la actualidad.


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